Cascos medievales orientales

Los cascos orientales para combate histórico full contact se eligen por el equilibrio entre protección y manejo. La geometría de la cúpula y la zona del frontal están pensadas para absorber impactos repetidos, y la parte facial se adapta al trabajo en clinch y a intercambios duros. El diseño se apoya en fuentes históricas y análogos de época de tradiciones orientales, sin prometer una reconstrucción absoluta.

La movilidad también protege: visión, ventilación y reparto de peso influyen en giros, postura y control de distancia. Una línea de ojos correcta y aberturas bien recortadas mantienen sectores frontal y diagonal utilizables, y el flujo de aire en la cara ayuda a gestionar el calor en asaltos. Elige la forma según tu guardia y tu clinch para que el cuello se mueva de manera predecible.

El ajuste sostiene el casco bajo impacto. Un forro funcional, suspensión/acolchado y anclajes de correas sólidos reducen holgura y “levantamiento” en el contacto, manteniendo estabilidad con movimiento activo del cuerpo. La geometría y el tallaje consideran anatomía habitual—forma de la cabeza, altura del puente nasal y perfil occipital—y el ajuste final se realiza con acolchado y correas, sin implicar medición individual por defecto.

Para uso continuo, importa la reparabilidad: correas sustituibles, fijaciones accesibles y elementos que se puedan mantener entre eventos, junto con una rutina clara contra la corrosión. Los cascos pueden configurarse pensando en controles comunes (HMB, IMCF y otros formatos), pero la decisión final de admisión la toma el inspector en el control y depende del montaje y del estado del equipo ese día.