Cascos medievales para combate con armadura

Cascos medievales para combate histórico de contacto pleno están hechos para golpes repetidos, clinch y caídas. La prioridad es la protección y que la estructura trabaje de forma predecible, desde la calota hasta el visor y el sistema de sujeción.

La geometría se diseña pensando en la anatomía: tallas definidas, espacio para acolchado y puntos de apoyo que reparten la presión. Esto ayuda a mantener movilidad cervical y evita que el casco se desplace, con visión y respiración utilizables en combate.

Los bordes y uniones se rematan para reducir enganches, y el volumen interno se gestiona para amortiguación y ventilación. La fabricación se apoya en fuentes históricas y prototipos tardomedievales, con ajustes prácticos para los formatos modernos de contacto pleno, incluido el buhurt.

El conjunto se plantea para mantenimiento: correas, remaches y soportes se pueden sustituir, y el enderezado tras un evento es viable sin desmontajes complejos. Se consideran criterios habituales de torneo (HMB, IMCF y otros reglamentos), pero la aceptación en revisión depende del evento, del equipo completo y del criterio de los jueces.